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domingo, 5 de abril de 2009

IWM


Entrada principal

El tiempo en Londres pasa extremadamente rápido. De un lunes a un viernes hay una distancia muy corta y el fin de semana, pasa cómo en un sueño y si decides salir a caminar, al cine, al pub o lo que sea, se hace aun más corto.

En lo personal, entro a trabajar a las 7:00 am y salgo entre 2:00 y 3:00 pm, en teoría debería tener el tiempo necesario para hacer mil cosas, pero en la práctica, no hago mucho. ¿Por qué? No lo sé. Algunas veces voy a correr, todos días leo y trabajo en un proyecto (que…hasta no ver no creer, por eso no contaré nada hasta que lo tenga), hacemos de comer o algo así que no tienen nada que ver con el gasto de 5 horas y cuando ya me di cuenta son las 11:00 pm y es hora de dormir… Por eso y otras cosas, no he escrito seguido…

Casi todos los fines de semana hay algo que hacer, con amigos o sin ellos y sobre todo si el día esta soleado, hay que salir, es como una obligación, aunque sea la tienda, pero hay que salir, ver el sol y sentirlo aunque no caliente… Esa es la regla básica en un país donde la mayor parte del año esta gris!

En uno de esos fines de semana, decidimos ir a al Imperial War Museum. Obviamente pensamos que iba a ser un museo lleno de fechas, armas, condecoraciones de guerra y colecciones de los saqueos que una de las potencias más grandes del mundo puede hacer. Pero no, la verdad el museo es muy temático. Empieza por una sala en donde se aprecian aviones, de varios países y hasta una bomba atómica. Explica la 1ra y 2da Guerras Mundiales de tal manera que las entiendes. Hacen la reconstrucción de la vida en los años 40. Tal cual, hay una casa dentro del museo y se puede ver cómo eran los cuartos, la cocina, todo y el refugio para protegerse de las bombas. También hay una representación de lo que es una trinchera, para entender la 1ra Guerra Mundial. Hay una sala dedicada a los niños, se exponen cartas a sus papás durante la guerra, juguetes, juegos, las máscaras antigas, hasta la propaganda del daño causado a los niños por la guerra. Tienen varias salas, la última es acerca de los Crímenes Contra la Humanidad cometidos en la segunda mitad del siglo XX. Es un documental en donde se muestran imágenes muy duras de conflictos raciales… muy triste.

En una parte hay una serie de fotografías de personajes de la guerra o pensadores, cada foto tiene una frase y una de ellas, decía: “La guerra es una de las creaciones de Dios”.

Me gustó mucho el museo… aun faltan varios por conocer…



La vista desde el cuarto piso.



Esta es una bomba atómica!!



Aviones de varias partes del mundo.

domingo, 29 de marzo de 2009

Escocia

Hace un mes estuvimos un fin de semana a Edimburgo, Escocia.
No podíamos irnos sin visitar este pasís, que definitivamente es hermoso. Es como entrar a la edad media y sus paisajes son indescriptibles, montañas nevadas, lagos y castillos...




Vista de la cuidad de Edimburgo


Castillo que existe desde el 1200, al fondo el Lago Ness

Catedral de la cuidad de Edimburgo.



Las tres gracias en las Highlands

Parte del centro de la cuidad.

viernes, 27 de febrero de 2009

Amadou y Mariam

Por el buen Steven, un buen amigo de Ugalde, llegó a nuestras manos un CD que fue un relago para Ugalde. Ese disco lo escuchamos día y noche, por mucho tiempo. A Ugalde le gustó tanto que lo ponía cada rato. De tanto escucharlo, solo reconocímos algunos ritmos muy conocidos de Manu Chao y obviamente fue una preoducción del mismo. Pero como el disco no tenía portada ni nada porque estaba "quemado", nunca supimos de quienes eran los interpretes.

Hace unos meses, Iván, nos dijo que compráramos boletos para ver a un dueto africanos muy bueno, que era una onda entre blues y jazz. Los compramos y ayer los vimos, resultaron ser los mismo del disco que nos acompañó por mucho tiempo.

Amadou y Mariam son de origen africano, de Mali. Leyendo un poco, sé que se conocieron en el Instituto para Jóvenes Ciegos en Mali. Amadou, tiene una carrera como solista y aparte tienen el proyecto de música con Mariam. Tocaron aquí para presentar su nuevo disco llamado Welcome to Mali.

Son muy buenos, me gustaron mucho...

Je pense a toi



Magosa


jueves, 19 de febrero de 2009

Mi cansancio y el credit crunch.

El famoso fenómeno financiero credit crunch ha empezado a surtir efecto en El Vergel, el restaurante donde trabajo. Ya desde hace seis meses, me han venido contando que la clientela ha bajado, que ya no se cocina como antes, que los pedidos son menos, etc. Y en efecto, hay veces que la comida se queda o se reducen las porciones para no desperdiciar.
Entre ese fenómeno y el despido de una de mis compañeras, se optó por que solo trabajemos dos personas en vez de tres en la cocina. La verdad es que hace unas semanas no sentíamos la carga de trabajo, pero ahora… por lo menos yo, estoy muerta.
Por decisión de mis jefes, fui la elegida para aprender hacer el pan y las empanadas. La verdad es que al paso de una semana, no se me complicó la hechura de la masa, más bien fue cortarla lo que me costó trabajo, por esa razón salieron formas extrañas en los panes, ja! Pero ahora soy experta. Aunque no me fijé en que hacer el pan, requiere de más tiempo parada en una sola posición, cortar, amasar, es más peligroso (por el horno) y una serie de detalles más. Además terminando del pan, tenía que regresar a cortar, preparar rellenos, hacer pasteles y limpiar… Así fue como nos hemos turnado entre mi compañera y yo la hechura del pan y el control de la cocina.
Al paso de unas semanas, sin quejarnos, obviamente, (porque cómo nos vamos a quejar del trabajo!!!) empezamos a platicar de nuestros dolores físicos. Pensé que yo era la única que sentía el cuello destruido y el músculo que conecta el cuello con el brazo derecho, incluido el brazo, también. La espalda totalmente adolorida y los pies, bueno… mis pies solo existen, creo que ya no sienten. Solo lo comentamos, porque finalmente en la cocina se necesita gente fuerte, de trabajo duro, así que todo quedó, en una plática. Pero mi ligera escoliosis lumbar me recuerda a mi santa madre, cada vez que tengo que hacer movimientos bruscos o cargar, sea poco o mucho y obviamente Ugalde ya esta harto de que le suplique y lo persiga todos los días por un masajito para mi espalda.
El punto es que esta semana empezó un efecto de cansancio que parecía entre enfermedad y embarazo. Es un cansancio terrible, mareo, asco, vómito, y mucho sueño. En este punto es cuando me quejo y me vuelvo quejar de que no sufro esto lo padezco, de sentir este cansancio espantoso, de quedarme dormida en el bus, de faltar al cursito de inglés, o peor de estar bostezando y casi durmiéndome en el mismo, de no tener actitud de joven, de no trabajar en otra cosa, de la rutina, de despertar de malas, de implorara levantarme a las 2 de la tarde los sábados y los domingos. He dejado de hacer ejercicio, de leer, de escribir, etc.
Ayer platicaba con mi compañera Nadda, de Marruecos y me contaba que su esposo es Head Chef, o sea el jefe de la cocina, el que solo manda. Y me decía que el restaurante en donde él trabaja también ha sido afectado por la crisis y despidieron a bastante gente, ahora entre seis personas cocinan para 200 personas, obviamente el hombre esta muerto.
Yo le contaba que he empezado a mandar CV para conseguir otro trabajo mejor pagado y ella me miró con ojos de estas loca! Obviamente porque todo mundo tiene miedo de perder su empleo o dejar el que tiene y no encontrar otro pronto.
Así la situación de mi cuerpo y mente… tenía ganas de quejarme mucho y aunque no me gusta usar un lenguaje soez (no porque sea persignada, sino porque no me alcanzarían todas las groserías para describir mi situación…): estoy hasta a la madre! He dicho!

jueves, 5 de febrero de 2009

La nieve...


6:40 am

El domingo por la noche comenzó a nevar. Y el lunes por la mañana, lo primero que hice fue mirar por la ventana y ver cómo había amanecido. Todo estaba blanco, pero al abrir la puerta para salir a la calle, me pregunté, si de verdad iba a ir a trabajar... eran 20 para las 7:00 am y al dar el primer paso, mi bota se hundió en la nieve de un espesor de por lo menos 20 cm.
Me regresaron del trabajo una hora después porque la cuidad se paralizó y mis compañeras no pudieron llegar.
Entonces me fui a caminar hasta llegar a Tower Bridge. La gente estaba feliz, todo mundo estaba jugando, haciendo muceñecos de nieve y disfrutando la nieve.
Definitivamente, para mi corazón de tierra caliente, es un espectáculo natural bellísimo... lo disfruté mucho, mucho...



la calle de nuestra casa...

Camino a London Bridge.
Justificar a ambos lados
Un parque.

Fair Street.

Acercándome al puente y en este punto comenzó a nevar de nuevo...

Tower Bridge.

Cerca del Tamesis.

Me gustan estas bancas junto al Tamesis...

Por el Mercado de Borough.

De regreso a casa...


Muy cerca de casa...


lunes, 19 de enero de 2009

Chia-paz


Cuando tenía 14 años, fui invitada a Chiapas. La familia de mi mejor amiga de la adolescencia, Isabel, se iba a Chiapas por unos días. Corría el año de 1995 cuando salimos de la Col. Providencia en la delegación Azcapotzalco en un carro rojo, Isabel, su mamá y el Sr. David con rumbo a Chiapas. Era la primera vez que salía sin mis papás a un lugar tan lejano. Además era un viaje de regalo por motivo de mis 15 años y los de Isabel, pues unos días después de regresar de ese viaje, ella cumpliría 15 y yo un mes después.

Un día y medio duró el viaje y para mí fue el descubrimiento de un nuevo mundo. Tengo muchos recuerdos de la carretera, de las canciones que cantamos para entretenernos, de las historias, de la comida, la sensación tan extraña que me causó pasar por la Ventosa, (la parte más estrecha del país) en donde hay unos vientos terribles, de una parada en un pueblo formado de no más de 15 casas llamado Emiliano Zapata en donde nos quedamos una noche y en donde vi un montón de luciérnagas y sapitos miniatura en una noche lluviosa y calurosa.

Llegando a Chiapas fue todo un descubrimiento, saber que había un “problema” con un grupo de indígenas y que por ese motivo nos tenían que parar los militares a cada rato. Nos bajaban del auto, abrían las puertas del mismo y revisaban todo. Le preguntaban al Sr. David a donde íbamos y porqué. Él tenía un hijo viviendo en Tuxtla y fuimos porque él se regresaba a la cuidad y era la última oportunidad de ir a Chipas mientras él estaba ahí.

Llegamos a Tuxtla y conocimos Chiapa de Corzo, el Cañón del Sumidero, el Parque de la Marimba, San Cristóbal de las Casas, una cascada llamada el Chiflón, El Zoológico de Tuxtla y un montón de lugares más, entre mercados y calles.

De aquel viaje, tengo unos recuerdos muy buenos, como las mañanitas que nos dedicaron a Isabel y a mí en el Parque de la Marimba, el descubrimiento de una de mis bebidas preferidas El Pozol, de la esquina de la catedral de Chiapa de Corzo, los tamales de chipilin y un montón de delicias más. Pero sobre todo fue ver a las Chamulas bajar del cerro con la leña sobre sus espaldas, la gallina que dejó una familia indígena, amarrada de un santo en la catedral de San Cristóbal y de ese movimiento, que fue uno de los más importantes y representativos de nuestro país el EZLN. Creo que en muchos aspectos ese viaje me cambió la manera de pensar, de ver a la gente y nuestra realidad como país.

Después en la Universidad, en segundo semestre la carrera de Historia, la UNAM, nos dio una de las prácticas de campo más completas que hacía tiempo no daba. Nos puso la mitad del presupuesto para hacer una práctica a la Ruta Maya… Ese fue un viaje del que después dedicaré un post. Por ahora recuerdo que terminó en Chiapas y fue la vez que descubrí Palenque y las Cascadas de Agua Azul.

Un año después, se presento otra práctica de campo. Visitamos una parte de Tabasco y Chiapas. Aquella vez me tocó descubrir, la selva lacandona, la realidad de la frontera sur y una partecita de Guatemala. Pero también entendí, la diversidad del estado. Conocimos los altos de Chiapas y muchos lugares como Bonampak, Toniná, Ocosingo, etc.

Después de trece años volví a Chiapas desde la primera vez que estuve ahí. No tan solo volví a estar en el estado, sino que estaba con Ugalde. Esta vez rentamos un carro que nos dio para recorrer desde Tuxtla Gutiérrez hasta Palenque. Volví a probar el pozol de la esquina de la catedral de Chipa de Corzo y aun sigue ahí la señora y aun conserva el mismo sabor. Estuvimos en San Cristóbal y me dí cuenta que ha dejado de ser un simple pueblo, para convertirse en un lugar donde habitan personas de todas partes del mundo, aun sigue habiendo muchos niños persiguiéndote para venderte algún cinturón o pulseritas, pero ya no vi a todas las etnias juntas como antaño. Descubrí San Juan Chamula. Las Cascadas de Agua Azul siguen manteniendo la misma belleza y han compuesto el camino, ahora se puede ir más arriba y mas seguro (son de esas cosas que uno se da cuenta!). Palenque sigue igual de bello, el Templo del Sol me siguió pareciendo tan hermoso como antaño y Toniná, sigue igual manteniendo la misma vista impresionante que se aprecia desde su altura. Ocosingo, ahora esta más joven que nunca, pues la mayoría de su población la forman jóvenes entre los 12 y los 20 años. Por las carreteras se puede ver que se han terminado en un gran porcentaje, las casas de madera y ahora se ven más casas de cemento.

Chiapas sigue manteniendo la belleza mística de sus etnias, sus zonas arqueológicas, y esa especial manera en que sigue haciendo conciencia de nuestra multiculturalidad.

Fue un viaje lleno de cosas nuevas a mis ojos, lleno de sucesos que inspiran, de gente que vive para ayudar, una llamarada para volver y vivir ahí.