miércoles, 24 de febrero de 2010
¡Qué inconciente!
Después de vuelta a Londres por 15 días que se fueron como una semana, subiré las fotos y entre el viaje a Londres, esta Estambul y un chorro de fotos que subir. Luego de regreso a México y la búsqueda de chamba, papeleos burócratas en la UNAM y un trabajo temporal de 5 días en el Taller y al mismo tiempo leo cmucho sobre migraciones y casi termino La Reina del Sur, que esta muy buena!
Hoy miércoles he visto todos los periódicos, he visto la vida de todos en facebook, he visto blogs y aun son las 11:11 de la mañana... siento que he eperdido el tiempo de manera impresionante y la mañana no avanza... Lo peor es que no me puedo concentrar en cosas interesantes..
Seguiré perdiendo el tiempo...
domingo, 13 de diciembre de 2009
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Recordando mis 16...
Esa etapa de búsqueda de la identidad, me gustó el ska y el reggae, el socialismo, el arte y no quería tener una profesión en la que tuviera que estar detrás de un escritorio encerrada en una oficina, una mujer con dinero, sin cerebro y amante del pop… noooo!
Entre esas cosas, me preocupaba por saber de música. Gracias a mi amiga Isabel, que un día me dijo: “Si te gusta algo, hay que investigar, para el día que te pregunten por qué, sepas contestar.” Así fue como conseguí mucha música y llegó a mis manos un cassette de Los Fabulosos Cadillacs. Me gustaron mucho, demasiado. Los escuché mucho, hasta que fui a verlos en 1997 cuando presentaron en el Metropólitan,” Los Fabulosos Calavera”, después en el 2000 en el Palacio de los Deportes y luego como en el 2002 en un Vive Latino.
Al paso del tiempo siempre les he sido fieles sobre todo al álbum “Rey Azúcar” que ahora que lo escucho, es un gran disco que propone la resistencia de América Latina, así como muchas otras de sus canciones. Me gusta ese concepto de música con mensaje, que hoy día creo que dadas las circunstancias de nuestro país, hay una ausencia de mensajes concientes, hay muchas letras banas.
Hace un mes Ugalde compró los boletos para irlos a ver. Al principio creo que no estaba el 100% segura de que tocaran igual, además de que no se destacan por ser “buena onda”, finalmente son argentinos y el ego es grande… Pero llegamos al Auditorio Nacional y vimos muchoa chavitos. Aunque nosotros los conocemos más, pues la nueva versión de Padre Nuestro es de 1995, hace algunos años, hoy día es famosa por su versión cumbia. Entramos y junto a nosotros había dos chavos con unas copias, en las que se podían ver unas fórmulas matemáticas complicadas. Estaban estudiando para el examen de hoy seguramente, pero durante dos horas se relajarían viendo a los Cadillacs. Y del otro lado un tipo que no se movió ni un poquito, creo que le regalaron el boleto porque fan no era.
Empezó el concierto y hoy me duele la garganta de gritar y cantar…El recuerdo de mis dulces 16 llegó cuando tocaron el Genio del Dub, la emoción mayor fue cuando escuche de nuevo El Satánico Dr. Cadillac, pensé que por ser tan escuchada ya no lograría el mismo efecto de antes y error! Lo logró.
Como buenos rockstars, pidieron cantar las mañanitas para su baterista y lo hicimos, Vicentico, bailó, cosa que yo nunca había visto. También nos hizo sentarnos y callarnos, cosa casi imposible con la pila que habían puesto con Mal Bicho, para después dar con fuerza el grito y seguir cantando. También Vicentico, habló… No cabe duda que es la edad!!! Pues no lo hace muy seguido y agradeció profundamente a México y hasta bromeo.
Fue muy bueno verlos de nuevo, siguen teniendo el mismo toque. Mis 16 no hubieran sido lo mismo sin ellos…
Aquí un video.
miércoles, 14 de octubre de 2009
De este tiempo sin escribir...
Han pasado dos meses desde que llegué a México y es extraño como se echa de menos estar del otro lado.
Una vez en una estación de radio una locutora cuyo nombre no recuerdo, hablaba sobre lo extraña y deprimida que se sentía por haber regresado a México después de estar tiempo fuera. Aquella vez pensé que era una “payasada” sentirse fuera de lo que viste siempre, si era mexicana, no podía extrañar otro lugar, pues como el terruño no hay dos, además cómo sentirse ajeno. Imposible, pensé. Por aquel tiempo en mi panorama ni siquiera por equivocación pasaba la posibilidad de salir del país, mucho menos de vivir fuera de él tanto tiempo. Pero de repente cambió y me fui y viví tres años en otro país, que fue como otro mundo.
Así es que el comentario de aquella locutora lo entiendo a la perfección. Es raro regresar. En tres años, muchos amigos ya no están tan cercanos como antes, otros aun que siguen ahí, han cambiado tanto como yo. En sí la vida que tenías alguna vez ha cambiado y extrañas, el espacio que formaste en otro lado, los amigos que hiciste, las cosas que solías hacer en un viernes por la tarde…
Quizá por esos sentimientos extraños, tanto Ugalde como yo estuvimos en una semana de encierro voluntario y otras tantas de no querer salir, solo estar aquí en casa. También por esa razón no tuve ganas de escribir y tampoco ganas de seguir con el blog, pero finalmente extraño escribir y contar ahora lo que veo de este lado.
Así que entre esas confusiones normales del ser humano, pues nunca esta conforme con lo que tiene, vienen otras cosas muy buenas. Una es ver seguido a la familia, hablar español en todo momento sin necesidad de cambiar idiomas, comer las maravillas culinarias propias de lo que el Hermano llama “la patria garnachera”, ver a toda esa gente junta en el metro, en las calles, todos iguales a ti, con la misma cultura, con las mismas costumbres.
Después hicimos un viajecito a Puebla, con el Hermano, donde descubrimos una bebida propia del estado llamado yolixpa, muy buena por cierto, en donde también me eché una bailada en la fiesta del pueblo con los hupangueros. He visto el Zócalo muchas veces y he comido todo, mis añoradas gorditas de chicharrón y tamales. También hicimos un viajecin a Veracruz en donde vi el puerto después de años de no verlo y también conocí Alvarado y Tlacotalpan. He visto a la banda y he bebido con ella y me ha dado mucho gusto saber que siguen ahí, si no todos, si muchos y aun me faltan muchos por ver y esta vez no hay prisas, pues estamos en contacto, puedo verlos cualquier día a cualquier hora y eso es de las cosas que me alegran.
A estos dos meses de estar en México, puedo decir que sigue igual de bonito que siempre, con un sol que sale para todos.
Fotos de Xochitlan...

















