All you need is love...

jueves, 21 de octubre de 2010

Otra vez sin escribir...

Siempre me prometo una y otra vez que no abandonaré este blog por largos periodos, pero no cumplo y es que no sé porqué razón estoy muy cansada y el tiempo no me alcanza para hacer todo lo que quiero y tengo que hacer.

En este tiempo sinceramente todo ha sido trabajo. Los pequeños me dejan sin energía, yo creo que debido a que ellos irradian energía por todas partes, se comen la mía… No sé si sea eso o es que ya estoy envejeciendo!

Hoy tengo ganas de escribir, pero mi cabeza dio su último suspiro de vida por el día de hoy haciendo exámenes, así que como que me he quedado en blanco una vez más…

Solo quiero poner una canción que me hizo muy feliz, muy feliz, el sábado pasado en el Corona Festival, que me pareció muy bueno, sobre todo por que vi, por fin a The Pixies!!

Una vez leí que esta era una de las canciones más chidas del rock a nivel internacional, Hey, quizá el tipo que escribió eso, era extremadamente fan de ellos. No importa la polémica, es buena para despedirse de este miércoles y entregarme a los brazos del único hombre que siempre me recibe con un a gran sonrisa y me hace pasar excelentes noches desde niña: Morfeo.


martes, 7 de septiembre de 2010

El trabajo...

Una vez mas el destino me trajo algo nuevo, diferente y retador. Es extraño, pero en términos de trabajo, de los empleos que he realizado, no siempre han sido lo que yo busco.

He pasado por diversos trabajos. Aun recuerdo el primer dinero que me gané, fue bailando danza regional en un festival del 15 de septiembre. De eso hace muchos años, he de haber tenido como 14 años. Ocupé el dinero para un traje del Estado de Durango. Después mientras estudiaba, salían trabajitos, de los cuales fui, edecán del PRD en mi delegación, fui vendedora de fotos en eventos, fotógrafa de eventos sociales, secretaria de un estudio fotográfico, realicé el censo de población del 2000 y trabajé en Cinépolis. Nada formal hasta que entré al INEHRM como becaria, en donde hacía un trabajo de historiadora tal cual en el archivo fotográfico. Después, en Inglaterra me convertí en cocinera y eso ha sido uno de los retos más grandes de mi vida. ¡Qué cosas!

Ahora el destino me trajo a un colegio Montessori. Dice mi hermana mayor que cuando algo es tuyo, ni aunque te quites, te dejará de tocar. Y algo así pasó con este trabajo.

A los 15 días de haberme titulado, me llamaron de este colegio a una entrevista, di una clase muestra de historia para secundaria y a los pocos días estaba contratada. Pensé que el “efecto título” esta haciendo su trabajo bien y así como me habían dado ese trabajo, podría conseguir algún otro en otra escuela a nivel prepa o quizá podría entrar a la UNAM. Busqué en varios colegios, me inscribí en varias páginas, fui a algunas entrevistas y nada. La desesperación iba en aumento pues la paga no era nada buen y en todos los lugares donde fui, me dijeron que no y de otros ni siquiera contestaron… El Montessori se quedó como mi única opción.

Más de dos meses esperé para que el ciclo escolar comenzara y a pocos días de hacerlo, la directora, habló conmigo y me ofreció tres grupos de inglés más las clases de historia. Lo que en término financieros estaba mejor. Lo que no imaginé al principio es que los tres grupos eran 4to, 5to y 6to grado de primaria para darles inglés. No me asusté, pensé que era algo que podía manejar. El primer día de clases me ofrecieron 1ro, 2do y 3ro de primaria y 1ro de secundaria, para inglés también. Y es ahí donde me preocupé.

Esta es mi tercera semana con ellos y acepto que no puedo dormir de la preocupación que me causa mi falta de didáctica hacia los niños, todas las tardes leo sobre ellos y sobre el sistema Montessori. He sacado creatividad desde lo más profundo de mi ser y poco a poco veo que va funcionando. Hasta confieso que he descuidado a mis chicos de historia por perderme en el laberinto de los juegos para niños en inglés.

Mis niños son especiales. Tengo muchos con problemas, desde Síndrome de Down hasta problemas de lenguaje e hiperactividad. Eso hace mi trabajo especial, retador. Pero hay algo que lo compensa y es una cosa nueva que descubro en mí. Siempre me han gustado los niños, son demasiado inteligentes y creativos, receptores de todo lo que pasa a su alredor, pero trabajar con ellos me ha demostrado que me gustan aun más de lo que yo pensaba. Por las mañanas, me ven y me saludan, otros me abrazan, me dan beso, me platican que hicieron y que les gusta, me dan dulces, me hacen dibujos. Los de la secu, me cuentan que música les gusta, me preguntan sobre lo que me gusta hacer, cosas de grandes, a dónde voy el fin de semana, que hago, por qué me gusta la historia, me enseñan cosas que les llaman la atención, me platican a que conciertos van a ir y soy “buena onda”.

Es un trabajo en el que me reciben con una sonrisa y me despiden igual. Pura buena vibra, nada de envidias y tonterías de adultos. Ellos son la neta y me gusta trabajar con ellos, aunque no duerma en las noches pensando en que si funcionará la clase del día siguiente!

Así la vida ahora… da vueltas y para en lugares que uno no imagina…

jueves, 5 de agosto de 2010

Mi mente esta en otro lado...

Desde hace un mes que habito esta casita. Me gusta por varias razones, a parte de que significa intimidad, espacio propio, también se ha vuelto para mí como un refugio. Digo esto porque hoy estaba pensando que paso mucho tiempo aquí sola.

Por las mañanas no se escucha nada de ruido. Cuando regreso de correr, algunas veces más temprano que otras, depende del ánimo para hacerlo, regreso y ya hay ruidos. La señora de al lado, Liliana, como me ha dicho, una mujer chilena de quizá unos 70 años, quien ha sido la primera vecina que conocí, pone algo de trova o música tradicional chilena o bien canta a todo lo que da. Y este quizá sea el ruido más claro que tenga de todas las 10 casitas que conforman el lugar donde vivo. Las demás personas salen y entran, sin hablar. A veces escucho que alguien se saluda, a veces como hoy nada en todo el día. Quizá de se deba a que la mayoría de los vecinos son gente mayor, solo hay un niño y creo que dos adolescentes.

Hoy he subido a la azotea a tender un poco de ropa y tampoco hay ruido. A lo lejos se escuchan los carros que pasan por las calles, algún ruido de motor más fuerte que otro, pero en general ha estado tan silencioso que me agobia…

Hoy no tengo ganas de estar aquí, pero tampoco tengo ganas de salir… El ánimo se ha vuelto a caer… ya quiero empezar hacer algo, sino, comenzaré a confundirme entre lo que es real y donde quisiera estar…

miércoles, 28 de julio de 2010

Iniciativa México... esperemos que los votos no esten manipulados...

Iniciativa México

El de arriba es el link, para votar muuucho por las inicitivas que crean convenientes, yo recomiendo: Socios 1A1 en el desarrollo sustentable, que se encuentra en la categoría: Calidad de vida.

En el mismo link sabrán de que trata...


¡Voten, voten!

martes, 27 de julio de 2010

Los famosos tamales de la Roma...

Yo los descubrí, justo el día que nos mudamos, pero ya no había especiales, solo por curiosidad pregunté de qué eran los especiales y el señor dijo: "...carnitas, champñones, chicahrrón y barbacoa..." ¡¡¡No lo podía creer!!! Aquella ocasión comí un verde de los normales, estaba bueno y grande.

Sinceramente soy fan de los tamales , de las guajolotas ni se diga y después de los tames de San Angel, que pensé que no podían ser superados en la ciudad por otros tan buenos como los de la Roma. Estan bien buenos los de la Roma. Si los quieren provar se ponen afuera de la panadería que esta a un lado del mercado de Medellín, sobre Monterrey, pero tienen que llegar muuuy temprano porque se acaban los especiales. Este sábado que pasó,creo que gracias a la lluvia, el señor aun tenía de todos y provamos los de champiñones, aunque olvidé preguntarle a la banda que tal estaba el de barbacoa.

Hoy viendo el periódico, que ahora parezco noticiero andante dado a que en mi tiempo libre (que es mucho) me dedico a leer bastante bien las noticias, salió una nota relacionada con los Tamales de la Roma, se las dejo para que se animén a provar un tamalito...

jueves, 22 de julio de 2010

Ayer en la noche comenzó la desesperación...

Casi estaba segura de que pronto iniciaría a trabajar en la escuelita y que mando un mail a la directora y me contesta diciéndome que el curso introductorio es hasta el 16 de agosto!!! Nooooo!!! Aun falta mucho para eso y las clases comienzan el 23 de agosto. Todavía peor.

Luego me hablan del Tec. De Monterrey, para ofrecerme una clase para el sistema bilingüe y dije, pues iré a la entrevista, con nervios porque era en inglés y con un jurado de 15 profesores y todo, pero aun así me iba a rifar y me hablan el martes, para decirme que siempre no, que me pedían una disculpa, pero su matrícula ya estaba llena, pero que para el próximo semestre, etc.

Sinceramente esas cosas me llevan a lamentarme de nuevo. Necesito dinero, necesito hacer algo, ya no quiero estar más en la casa y la única chamba que he conseguido, empieza en un mes… Acabo de ver la página de freelancer.com y esta toda compleja y no sé que tan seguro sea trabajar para empresas o tipos desconocidos que se pirateen lo que tu escribas o investigues… sinceramente estoy con el ánimo bajo con respecto a las oportunidades de trabajo para los historiadores… Hace mucho que no platico con la banda de la universidad, mis compañeros, pero sé que se la sufren igual, casi todos dan clases y a los que mejor les va, dan clases en la UNAM. Adiós los ideales de ser investigador de algún instituto. Y es que aunque no quiera si siento la necesidad de decir que esta muy difícil encontrar una chamba de historiador… y de otras carreras también. Pero sinceramente, aun me siguen preguntando qué diablos hacen los historiadores…

Hasta para ser voluntario es difícil, de varios voluntariados que he aplicado, no me contestan en ninguno… Dicen que hay que ir y hablar con ellos. Entonces me pregunto: ¿¿¿de qué sirven sus sitios web todos bonitos y fáciles de usar y que te digan que apliques por ese medio??? No entiendo.

Solo quería quejarme… seguiré buscando otro trabajo… ni pex.

jueves, 8 de julio de 2010

De este tiempo...

Otra vez ya tengo un buen de tiempo que no escribo… Pero nunca es tarde para hacerlo, tampoco es bueno ver esto como una obligación cuando realmente es un placer.

Muchas cosas han pasado desde mi eminente titulación con mención honorífica y toda la cosa hasta un cambio de casa. Así es la vida, de no pasar nada, de repente se vienen muchas cosas juntas.

Definitivamente lo que me hizo muy feliz fue haberme titulado, no quería llegar al año número 6 de haber salido de la universidad y decir que todavía no me titulaba… Lo mejor es haber recibido una mención honorífica, digamos que ese fue un plus que me gustó mucho más. Con eso vino un regalo que se supone que me acercaría a la tecnología. Ugalde me regaló un IpodTouch, yeah! Pensé que la chacharita sería una cosa excelente para tener mi música más preciada y no… Creo que tengo un problema con la tecnología pues aun no la uso como debería o bien tengo una buena razón para acercarme al Nirvana, pues no me apuran mucho los bienes materiales, (esa me gusta más). Sea lo que sea, tengo que poner ese Ipod en orden.

Después pasé por un periodo de depresión inmediatamente después de la titulada, pues pensé que encontraría chamba al siguiente día, (ajá). Quizá no al siguiente día, pero que se abrirían muchas oportunidades para obtener un empleo. Sinceramente no fue así. Para empezar la carrera no es como la de contaduría, en la que en los periódicos se solicitan un montón de contadores, así que ese un punto menos, después es muy difícil encontrar una chamba en un instituto de investigación, que es como el sueño de todo historiador, a menos que tengas un contacto muy bueno o tu CV diga que eres la neta en historia o ciencias afines o bien tu papá sea el jefe del INAH, pero como no es así, hay que buscarle en las escuelas. Y ese es otro problema. Hay de escuelas a escuelas, por eso intenté en la UNAM y al parecer no hay respuesta (chafa…) , en otras menos prestigiadas, pero igualmente chidas (tampoco hay respuesta…) y en las privadas chiquitas (ahí si hay respuestas, ya sería mucho!) Así que en 15 día obtuve un trabajo en un colegio Montessori, que al parecer será mi tabla de salvación económica desde agosto!!! No tan solo me darán las materias de historia, al parecer las de inglés para chavitos de sexto de primaria… Una cosa chida, es que significará un reto, pues son chavos de secundaria y algunos de ellos con problemas de aprendizaje. Me gusta el reto, no es algo convencional.

Luego de conseguir el empleo, seguí en la depre cuando Ugalde se fue a trabajar fuera de casa… puta, que pesada es la soledad, el aburrimiento, la falta de empleo, muy feo estar así… Sin hacer nada, completamente aburrida y de malas. Así que me perdí en Internet horas para buscar voluntariados, de los cuales aun no hay respuesta, para buscar otra chamba y para leer hasta los monitos de todos los periódicos, hasta que llego la hora de buscar un depa para rentar y mudarnos.

De alguna manera Ugalde y yo sabíamos de las cosas que uno pasa con eso de la búsqueda de casa, es un problema porque hay que valorar todo, precio, ubicación y condiciones del lugar… Creo que encontramos un lugar bueno, que cumple con todo… Ahora mi nuevo barrio es la Roma Norte, completamente desconocido para mi, pero me esta gustando, llevamos cuatro días y me siento contenta por este cambio de casa y como todo cambio te llena de cosas nuevas y por esa razón volvieron, creo, por lo menos hoy, las ganas de escribir.

Es extraño, viví 24 años en la Providenia o Provi, como se le suele decir en la colonia, en el norte de la cuidad, después salí de ahí para vivir tres años en Inglaterra, un cambio bien extremo y ahora me gusta conocer un nuevo lugar de la ciudad… Cuando estaba chavita había niños que a sus 10 años ya habían vivido hasta en otros estados, yo no, y se me hacía muy raro, por eso, ahora me gusta la idea, mucho… Ya platicaré las nuevas cosas que he visto por acá, lo que por el momento me gusta un buen, es el Mercado de Medellín, hay de todo, además siempre me han gustado los mercados, por el montón de colores que ves y por la variedad de los puestos…

Así la vida en estos meses…